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El presidente estadounidenses electo designó a Mike Pence al frente del proceso de transición, en una jornada en la que también reunió a sus principales colaboradores en Manhattan, para comenzar a delinear su futuro gabinete.

El presidente estadounidenses electo Donald Trump designó a su compañero de fórmula Mike Pence al frente del proceso de transición, en una jornada en la que también reunió a sus principales colaboradores en Manhattan, para comenzar a delinear su futuro gabinete que tendría una fuerte impronta conservadora.

Esta tarde, un comunicado de prensa de la oficina de Trump, informó que el vicepresidente electo Mike Pence, tomará las riendas de la transición de la futura administración, relevando así a al gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, que en los últimos meses había sido el principal representante de Trump en las reuniones en la Casa Blanca.

"La misión de nuestro equipo es clara: congregar a un grupo de los más cualificados y exitosos líderes que puedan implementar nuestra agenda en Washington. Juntos comenzaremos nuestra tarea urgente de reconstruir el país. Específicamente empleos, seguridad y oportunidades", indicó Trump en un comunicado.

"Día ocupado el de hoy en Nueva York. Pronto estaré adoptando algunas decisiones muy importantes sobre las personas que estarán al frente del Gobierno" tuiteó.

Entre las figuras presentes en el edificio que lleva el nombre del flamante presidente participaron de la reunión en la que buscaron definir los nombres del futuro gabinete, estuvo el ex alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, mencionado por medios locales como posible fiscal general en la administración entrante.

También estuvieron los hijos del magnate, Donald Jr., Eric e Ivanka, el ex jefe de la campaña republicana, Corey Lewandowsky y la actual portavoz de Trump durante la campaña electoral, Hope Hicks, entre otros.

Las especulaciones y filtraciones más creíbles apuntan a que el nuevo Ejecutivo contará con políticos ultraconservadores asentados en Washington, incluso miembros del Tea Party, y figuras de Wall Street, a contramano de las declaraciones de Trump que en su discurso posterior al escrutinio abogó por la unión del país y aseguró que será el presidente de todos los estadounidenses.

Además de los republicanos que asistieron a la reunión, que se descuenta que integrarán el gabinete, la agencia de noticias EFE, mencionó al ex presidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich, como posible secretario de Estado y el senador Jeff Sessions, como quien podría mover los hilos del presupuesto desde la Casa Blanca.

Como secretario de Seguridad Nacional las apuestas se inclinan por el alguacil del condado de Milwakee, David Clarke, un antiabortista extremo, que ha criticado las manifestaciones contra la brutalidad policial y exige mano dura contra el crimen y los indocumentados.

Para el vital puesto de secretario de Defensa, Trump podría contar con el congresista Duncan Hunter, miembro del Comité de las Fuerzas Armadas, veterano de la armada y uno de los legisladores con un historial de votos más conservador del Congreso.

Para jefe de la diplomacia estadounidense, el próximo gobierno republicano podría convocar a a John Bolton, ex embajador estadounidense ante la ONU, o contar con el senador Bob Corker.
El Departamento del Tesoro podría caer en manos de algún banquero o ejecutivo de Wall Street, según las especulaciones de la cadena CNN.

Entretanto, la Trump Tower de Manhattan, sitio elegido por el presidente electo para reunir a su núcleo de confianza, permanece virtualmente blindada dado que fue uno de los epicentros de las protestas convocadas para rechazar la victoria del magnate.

Durante las manifestaciones que sacudieron varias ciudades importantes de Estados Unidos bajo la consigna "Not my president" (No es mi presidente), y que volvieron a realizarse en Nueva York, dos centenares de manifestantes fueron detenidos.

Miles de manifestantes anti-Trump manifestaron en Nueva York por "puentes y no muros"

La capital, Washington DC, así como Atlanta, Boston, Denver, Austin, Portland, Saint Paul o las ciudades californianas de Los Ángeles, San Francisco y San Diego fueron algunos de los escenario de protestas y vigilias, muchas de las cuales terminaron con detenciones por parte de la Policía.

En Los Ángeles, 185 fueron detenidas, en su mayoría por bloquear las calles, mientras que otros treinta fueron detenidos en Portland, Oregon, donde sucedieron diferentes actos de vandalismo.

Ayer, Trump había señalado a quienes protestan por su triunfo como "manifestantes profesionales, incitados por los medios de comunicación", esta vez apeló a un tono irónico para responderle a los manifestantes.

A través de su cuenta oficial en Twitter, la principal vía de comunicación que utiliza desde su victoria electoral, el futuro presidente felicitó a los manifestantes por su pasión y prometió volver a unir el país cuando llegue a la Casa Blanca.

"Me gusta que la pasada noche pequeños grupos de manifestantes mostrasen su pasión por nuestro gran país. ¡Estaremos unidos y orgullosos!", escribió Trump, que aprovechó también las redes sociales para expresar su "profundad gratitud a todos los que sirvieron en nuestras fuerzas armadas", al conmemorarse hoy en su país el Día del Veterano de Guerra.

El resultado electoral alertó a la comunidad internacional, y en particular a los países europeos, ya que buena parte de la campaña del candidato republicano giró sobre la necesidad de implementar un proteccionismo económico y amenazó con una eventual salida de Estados Unidos de la Alianza del Tratado del Atlántico Norte ya que según su consideración, la organización "fue diseñada para la Unión Soviética, que ya no existe".

La alta representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, Federica Mogherini, convocó a jefes diplomáticos de los países miembros de ese bloque a una reunión para analizar el nuevo escenario de las relaciones bilaterales.

En paralelo a este anuncio, Trump se comunicó hoy telefónicamente con dos de los principales líderes europeos, el presidente francés Francois Hollande y la canciller alemana, Angela Merkel, quienes le transmitieron "la voluntad de trabajar juntos", consignó la agencia de noticias DPA.

Mientras que desde el Vaticano, el papa Francisco respondió que no hace "juicios sobre las personas y los hombres políticos, solo quiero entender cuáles son los sufrimientos que su modo de proceder puede causar a los pobres y a los excluidos" ante la consulta de un cronista del diario La Reppublica sobre su opinión del sucesor del demócrata Barack Obama en la Casa Blanca.