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Se sabe que hay sectores dirigenciales de Bahía Blanca que simulan estar convencidos que dicha ciudad bonaerense y el puerto de Ingeniero White no deben quedar excluídos del desarrollo y los beneficios emergentes del proceso de explotación petrolera y gasífera y transporte ferroviario de insumos en el área de Vaca Muerta, en Neuquén.

Los ideólogos comprometidos en esta ecuación no sólo siguen reiterando aquel antiguo eslogan lugareño de que "somos la puerta y puerto de la Patagonia" difundido reiteradamente por la emisora bahiense LU 2, sino que algunos de ellos como Oscar Liberman, influyente economista de la Fundación Mercado, va mucho más lejos, llega a sostener que "los límites políticos impuestos por el hombre tienen su fecha de vencimiento". Y agrega: "Hay límites que se han establecido en una determinada época bajo una determinada dinámica" y concluye que "hoy pensar que Bahía Blanca por estar políticamente fuera de la Patagonia debe abstenerse de un proceso que la incluye de manera natural, es poner las cosas al revés".

Y obviamente demuestran con su accionar, desprovisto de todo escrúpulo, que no dejarán pasar esta oportunidad de captar negocios e inversiones de magnitud., entre los que se cuenta la exportación de gas a los países vecinos y hasta la instalación de una planta de licuefacción en las cercanías de la ciudad-puerto.

Obviamente se trata de un punto de vista hipercentralista y hasta antidemocrático, donde las autonomías de las provincias no serían respetadas y el federalismo se convertiría en una ilusión con la hipotética vigencia de este principio de resonancias colonialistas.

En alguna medida algo de esto ha venido sucediendo, siendo consagrada la hegemonía de los más fuertes sobre los más débiles.

Es que desde la Patagonia, y ante la fuerza de los hechos, se ha favorecido el crecimiento de áreas extra provinciales en su propio detrimento. ¿Esta historia de mal trato volverá a repetirse?

Vaca Muerta: El escenario y los intereses

Según la calificada consultora Accenture, en informaciones suministrados al suplemento económico del diario Clarín, en algunos años más el fabuloso reservorio neuquino, en su núcleo, pero que se extiende a Río Negro, uno de los más importantes del mundo, podría aportar al país en materia de gas y petróleo unos 67.000 millones de dólares por año.

Adelanta que en Vaca Muerta habrá inversiones directas por unos 368.000 millones de dólares a un ritmo de 16.000 millones de dólares por año, aclarando que por cada dólar destinado vienen otros dos de industrias relacionados con proveedores y servicios.

Consigna que el centro neurálgico es la zona de la localidad de Añelo donde al ritmo de las empresas petroleras está sufriendo un vertiginoso ritmo de transformación.

Como dato adicional el gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, anunció que el año que viene llegarán allí 17 equipos importados de exploración y explotación que darán trabajo a unos 3.000 obreros.

Este formidable panorama fue uno de los factores que decidió a grupos del empresariado bahienses a la reciente constitución y lanzamiento de la Unión Industrial de la Patagonia Argentina (UIPA) que ha sonado como un llamado de alerta para el sector privado al sur del río Colorado.

La UIPA es el "caballo de Troya" en acción. Esta forzada denominación fue el cuestionable recurso para exhibir un origen geográfico falso, que despertó la impugnación y rechazo por distintas entidades que agrupan a comerciantes, industriales y productores de las provincias patagónicas, que se reunirán el próximo 31 de octubre para ofrecer un activo frente de resistencia.

En realidad más allá de las formas, casi desde siempre la Patagonia ha sido acechada por los intentos inconsultos del norte de apropiarse de sus variados recursos hídricos, hidroeléctricos, petroleros y gasíferos .O con con la partición de su territorio para beneficiar zonas o jurisdicciones ajenas a la región. .

Y estas tentativas se produjeron tanto en las épocas de los territorios nacionales como en las jurisdicciones que fueron provincias después de 1958.

La invalorable experiencia histórica

Seguramente la primera iniciativa, finalmente trunca, correspondió a la tentativa de crear una nueva provincia en el territorio de Buenos Aires y con asiento de su capital en Bahía Blanca pero incorporando partes de Rio Negro, Neuquén, Chubut y La Pampa.

Ese esfuerzo, que no se concretó, se perpetuó en el nombre de un diario, "La Nueva Provincia", fundado por Enrique Julio y quepermaneció entre sus lectores por más de un siglo.

Otra iniciativa que nunca se concretó correspondió al Ingeniero Carlos Wauters que en 1904 impulsó un ambicioso proyecto de regadío previsto para poner en valor mas de 400.000 hectáreas en las áreas de Guardia Mitre y el sur del Partido de Patagones, habiendo ubicado la boca toma del sistema en el paraje China Muerta sobre el río Negro.

Tampoco tuvo un final feliz un emprendimiento del Ingeniero Domingo Pronsato que pretendió trazar un canal aductor, en la misma boca toma en Guardia Mitre prevista por Wauters, extrayendo agua del río Negro para dotar de agua potable a localidades de los partido de Patagones, Villarino y a la ciudad de Bahía Blanca.

Fue el antecedente directo de lo que todavía se conoce como el trasvasamiento de los recursos hídricos del Negro al Río Colorado, un tema en suspenso, por ahora.

Sin dudas se inscribe en este historial lo que sucedió con la represa de El Chocón, una obra formidable instalada sobre el rio Limay prevista para generar 1.200.000 megavatios, para instalar industrias en el resto del sur y poner bajo riego 1.000.000 de hectáreas.

La obra fue lamentablemente desvirtuada durante la presidencia de Onganía en su finalidad geopolítica y la energía de sus turbinas fueron a los 14 partidos de la provincia de Buenos Aires y otros centros urbanos en torno a los 500 kilómetros de la Capital Federal y su puerto.

No puede omitirse aquí la liquidación de Hidronor, una empresa estratégica que dejó en manos de capitales privados y extranjeros el manejo del agua, la energía eléctrica y el control de los recursos hídricos

Otro dislate de envergadura fue la incorporación de la provincia de La Pampa a la Patagonia. Una sumatoria inexplicable fruto de un acuerdo de importantes propietarios de los frigoríficos y dirigentes radicales allegados al Dr. Raúl Alfonsin.

La única sumatoria de la Patagonia, coherente e inobjetable desde todo puntos de vista, fue la del Partido Patagones, el más austral de Buenos Aires, ubicado al sur del río Colorado.

El diagnostico de lo que está aconteciendo es que el transporte de arenas para la explotación petrolera y gasífera desde Bahía Blanca a Añelo, atravesando nuestro territorio con convoyes de hasta 50 vagones, parece irreversible, asi como el fortalecimiento del puerto de White que será el epicentro de las exportaciones de petróleo y gas a países cercanos.

Importancia de los factores geopolíticos

Habrá que ver cuáles son los posibles beneficios para Río Negro de todos estos preparativos y seguir ajustando el funcionamiento del Tren Patagónico a Bariloche y hasta los puertos chilenos, para hacer realidad el corredor bioceánico con la ruta 23.

Y entre otros grandes detalles negociar con Buenos Aires la muy demorada reactivación del tramo de vías entre Bahía Blanca y las estaciones Viedma-Patagones. Concretar además la conexión del ramal Viedma-Bariloche con el puerto de San Antonio Este, cuya actividad se limita a muy pocos meses en el año para atender los embarques de peras y manzanas al exterior. Son sólo 40 kilómetros que ya tendrían que haberse hecho en tantos años de funcionamiento de la estructura gubernamental del Corredor Bioceánico.

Es evidente que la dirigencia empresaria y política, incluyendo partidos, legisladores y concejales, salvo pocas excepciones, no ha demostrado preocupación suficiente para estar atentos sobre los grandes temas de alta significación geopolítica de Río Negro. Predomina la apatía y hasta el desinterés.(APP).