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Sábado, 15 Septiembre 2018 BARILOCHE

Por tercer año consecutivo, alumnos de la Tecnicatura en Viveros de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) extrajeron del Parque Municipal Llao Llao alrededor de 3.000 ejemplares de la especie exótica serbal (Sorbus aucuparia).

La actividad forma parte del Programa de Extensión Universitaria "Luz Verde para la Región Sur" del Instituto de Investigaciones en Recursos Naturales, Agroecología y Desarrollo Rural (IRNAD).

El programa tiene como objetivo mitigar el proceso de desertificación que sufre la estepa patagónica, compartiendo conocimientos y uniendo esfuerzos con los pobladores para fortalecer el arbolado. En este sentido, la extracción de sorbus apunta a disminuir su presencia en un área protegida de Bosque nativo, para la posterior viverización y cultivo en viveros de la Región Sur, y la eventual plantación en el arbolado urbano de diferentes localidades.

La tarea fue realizada en forma conjunta por la UNRN, el Ente para el Desarrollo de la Región Sur y la Dirección de Áreas Protegidas del Municipio de San Carlos de Bariloche. Sumadas a las acciones realizadas los años 2016 y 2017, son alrededor de 6.000 las plantas exóticas que han sido retiradas del área, y destinadas a diversos usos.

La actividad se realizó durante la jornada del miércoles 15 de Agosto y participaron 70 estudiantes, entre alumnos de primer año de la materia "Viveros I" y extensionistas. Fue coordinada por los profesores Santiago Naón, Luz Lattanzio, Margarita Fernández y Claudio Cuñado, con la colaboración de Flavia Quintana, de la Dirección de Áreas Protegidas, los guardabosques municipales Aníbal Millalonco, Víctor Boock y Alejandro Alvarado (quien también es alumno de la Tecnicatura), Abdel Nasif, coordinador del Programa Forestal del Ente y Nicolás Fenillán, responsable del vivero de Ingeniero Jacobacci.

Escapados de los jardines

Los árboles extraídos de Llao Llao son exóticos, pero crecen en el bosque porque existen en los jardines de los alrededores, y sus frutos son alimento de las aves, que los dispersan. Según explicó Quintana, "las viviendas que están cerca o dentro del parque tienen especies exóticas que se escapan de los jardines" por eso, hay que tratar de evitar su uso. "Al ser un área protegida, se busca cuidar la biodiversidad de los ecosistemas y sus funciones. Muchas de las especies son más viejas que la cordillera de los Andes. Para que puedan seguir existiendo, no basta con que estén, deben poder interactuar, si se pierde alguna característica del bosque, éste deja de existir", indicó, y resaltó la importancia de monitorear la aparición de especies no nativas, que pueden alterar las funciones del bosque.

Arbolado urbano

Fenillán, viverista de Jacobacci, comentó que los serbales que se llevaron en los dos años anteriores tuvieron un prendimiento del 95 por ciento y que este año comenzaron a entregarse a los vecinos para ser plantadas en las veredas.

Antes de ser llevadas a los sitios definitivos de plantación, los árboles pasan por un periodo de acondicionamiento en los viveros de la Región Sur, para asegurar su supervivencia en condiciones climáticas adversas, muy distintas a las del bosque barilochense. (Fuente: Prensa UNRN)