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Familiares y miles de ciudadanos anónimos participaron este sábado, en medio de una enorme emoción, en el funeral de las víctimas del derrumbe del puente Morandi de Génova, en el norte de Italia.

En el inmenso pabellón Jean Nouvel del parque de exposiciones de Génova, 18 ataúdes, cubiertos de grandes ramos de flores y colocados sobre soportes, estaban alineados en una gran alfombra roja rectangular.

Un poco más adelantado, un pequeño ataúd blanco: el de Samuele, de 8 años, caído al vacío junto a sus padres, cuando la familia iba de vacaciones a Cerdeña.

La mitad de las familias de los 38 muertos confirmados rehusó participar en la ceremonia.

Algunos, por considerar -como lo hizo una madre ante la prensa, que calificó el funeral de "farsa"- que el Estado era responsable del drama; otros, que abogaron por despedidas más íntimas.

Fue saludada la presencia de futbolistas de los dos grandes equipos de la ciudad, el Génova y la Sampdoria, que llegaron juntos, igual que Matteo Salvini y Luigi Di Maio, los dos jefes del gobierno populista italiano.

El último en llegar, el presidente italiano, Sergio Mattarella, intercambió algunas palabras con los familiares en torno a los féretros. Abrazo a algunos de ellos, visiblemente emocionado.

El balance oficial provisional del drama del puente Morandi era de 38 muertos, 10 heridos hospitalizados, seis de ellos en estado grave, y cinco desaparecidos.

En una inmensa sala de Génova transformada en capilla ardiente se alineaban la mañana de este sábado 18 féretros, incluido uno blanco de un niño, cubiertos de flores o con una foto o el nombre del fallecido.

Asistieron a la ceremonia el presidente italiano Sergio Mattarella, los presidentes de las dos cámaras del Parlamento, el jefe de gobierno y la mayoría de los ministros y delegaciones extranjeras. También la directiva de Austostrade per l'italia, la sociedad gestora de la autopista

El arzobispo de Génova, Angelo Bagnasco, quien oficiará la misa, retransmitida en una pantalla gigante, expresó "todo su respeto por quienes no quisieron unos funerales de Estado".

"Mi hijo fue asesinado", repitió el viernes Roberto, el padre de uno de los cuatro jóvenes de Torre del Greco, una comuna de Nápoles, fallecidos cuando iban camino de sus vacaciones.

"Uno no debe morir por negligencia, por dejadez, por irresponsabilidad, por superficialidad, por burocracia", insistió el arzobispo de Nápoles, el cardenal Crescenzio Sepe, en la homilía del viernes dedicada a estos cuatro jóvenes en su ciudad de origen.

El gobierno anunció el viernes que había puesto en marcha el procedimiento de revocación de la concesión de la firma Autostrade en el tramo donde se halla el puente derrumbado.

Respecto a la información según la cual la empresa concesionaria estaría dispuesta a reconstruir el puente asumiendo el costo, el jefe del gobierno, Giuseppe Conte dijo que el Ejecutivo evaluará la propuesta si se hace formal.

Conte prevé también controlar estrictamente en el futuro las inversiones de las concesionarias de autopistas, que "deberán entender que la infraestructura no es una renta financiera, sino un bien público".

"Hacemos todo lo posible por que Autostrade abra su cartera para ayudar a los allegados de las víctimas, las personas afectadas, quienes están sin hogar y a la ciudad", dijo el viernes el omnipresente vice primer ministro italiano, Matteo Salvini, también ministro del Interior y jefe de la Liga (extrema derecha).

La empresa, que pertenece al grupo Atlantia, controlado en un 30% por la familia Benetton, aseguró que sus controles de seguridad eran serios. El holding de Benetton, Edizione, afirmó que haría todo lo posible por depurar responsabilidades en este drama.

Atlantia declaró que una reconstrucción del puente "podría concluirse en cinco meses" a contar desde que el lugar sea accesible, tras el fin de la búsqueda de desaparecidos y de la investigación.

El grupo criticó no obstante la sanción gubernamental, decidida "en ausencia de cualquier certeza sobre las causas" del drama. Y advirtió que la revocación saldría cara al Estado en materia de indemnizaciones.