Según un relevamiento realizado por la consultora Idesa, una de las principales causas de la discriminación laboral y la desigualdad de género es la maternidad, la llegada de los hijos, y su crianza.

La desproporción en la asignación de las tareas domésticas incide en las posibilidades de dedicarse a un trabajo remunerado, indicó el estudio.

Sobre la tasa de participación laboral de hombres y mujeres entre 20 y 50 años de edad, aumenta 7 puntos con la llegada del primer hijo para los hombres, mientras que cae 16 puntos en el caso de las mujeres.

Asimismo, el informe arrojó que 34 horas semanales ocupan en sus trabajos las mujeres sin hijos, mientras que los varones lo hacen 40 horas semanales. En tanto, 30 horas semanales ocupan en sus trabajos las mujeres con hijos contra 44 horas semanales que ocupan los varones con hijos.

Otro dato interesante señala que, con la maternidad, la mujer pierde 16% de su ingreso mensual.