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Por iniciativa de las empresas internacionales y por los emprendedores tecnológicos, la reforma laboral llegó de hecho al país revolucionando los costos y cambiando totalmente los paradigmas del viejo sistema.

 

La influencia de las nuevas tecnologías y formas de organizar el trabajo en las empresas multinacionales que tienen base en Argentina y en las de tecnología locales ha desarrollado un nuevo modelo, al margen del legal de relaciones laborales que está revolucionando el costo local y reformula el sistema, a pesar de que la mentada reforma de fondo no tiene ninguna posibilidad de volver a ser tratada con razonables probabilidades de éxito. Así lo señala el profesor de Derecho Julián De Diego en una nota que publicó el diario El Cronista.

Muchas empresas que habían resuelto terminar la jornada normal los viernes al mediodía para dejar la tarde libre están literalmente suprimiendo ese día, con lo cual se ha reducido la jornada a 40 horas semanales (8 horas por cuatro días hábiles), sin que la legislación hubiere reducido el máximo legal de 48 horas, cuando Francia, España, Italia y Alemania tienen regímenes en torno de las 35 horas semanales.

Las modalidades van desde el descanso pleno, pasando por conectividad para casos especiales o emergencias, teletrabajo parcial, o conexión con el celular con el equipo de trabajo. Algunas empresas que necesitan cubrir los cinco días tienen dos grupos, uno que presta su servicio de lunes a jueves y otro, de martes a viernes.

La incorporación sistémica del teletrabajo y del home office ha llegado a niveles insólitos. Organizaciones dedicadas a la informática asignan entre dos y tres jornadas por semana de cinco o seis de actividad al trabajo desde el domicilio del trabajador conectado con el equipo y cumpliendo con las mismas funciones que realiza desde las oficinas de la empresa.

Un caso muy interesante es el sistema de guardia activa y el de guardia pasiva. Se trata de empresas en las cuales el trabajador se encuentra dentro del establecimiento en forma ocasional o por un lapso de cuatro a cinco horas durante tres a cinco días. Luego, una semana cada tres se aplica lo que se llama la guardia pasiva. En este lapso el trabajador permanece conectado a la empresa generalmente por cinco días fuera de su horario habitual, a la espera de que exista un requerimiento de un cliente. En ese momento, la guardia pasiva se transforma en guardia activa, y el trabajador se conecta generalmente a distancia, atiende el requerimiento y luego se vuelve a desconectar, continuando con la guardia pasiva. Por el trabajo normal y habitual este trabajador cobra un salario generalmente dividido en 50% fijo y 50% variable.

HERRAMIENTAS

Tecnología y nuevos métodos van desplazando un paradigma

Conectividad, data center, la nube, big data, capital intelectual, las TIC, e-learning, flex time, flexibilidad, las apps, intranet, digitalización de todos los procesos, transformación de los documentos en registros electrónicos, firma digital, despapelización o paperless, e-comerce, desburocratización, teletrabajo, condiciones de trabajo flexibles, los milenials, son parte del vocabulario habitual dentro de las organizaciones, desplazando a los viejos paradigmas.

Otro tanto ocurre con las jornadas dos por uno, donde se trabajan 12 horas simples (sin horas extra) durante dos jornadas.