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La Policía de Israel detuvo este domingo a varios ejecutivos del gigante de las telecomunicaciones Bezeq, entre ellos a dos colaboradores cercanos al primer ministro, Benjamin Netanyahu, lo que lo puede complicar más en el tercer caso de corrupción que lo salpica, informaron medios israelíes.

 

Si bien hay una orden de censura sobre la identidad de los arrestados y "sobre cualquier otro detalle adicional de la investigación", tal como informó la unidad de crimen organizado y fraude que investiga la causa, el diario israelí Haaretz aseguró que dos de ellos son antiguos asesores del jefe de gobierno.

Uno de ellos es el dueño de la empresa de telecomunicaciones Bezeq, Shaul Elovitch, sobre quien pesan sospechas de un presunto intercambio de favores con Netanyahu, en el tercer caso de corrupción en el que está involucrado el premier en los últimos meses, indicó la agencia de noticias EFE.

Según la investigación, Elovitch, el mayor accionista de Bezeq y dueño también de la popular web de noticias Walla, exigió a sus empleados una cobertura favorable a Netanyahu y a su esposa a cambio de beneficios para la empresa de telefonía.

Además, el que había sido director general del Ministerio de Comunicaciones, Shlomo Filber -elegido por Netanyahu- ya había sido acusado de permitir a Bezeq comprar ilícitamente acciones de la compañía proveedora de contenidos por satélite YES.

Y si bien Netanyahu no fue señalado como sospechoso en la investigación, la emisora israelí Kan informó que podría ser próximamente interrogado "bajo caución", lo que significa que podría ser acusado más tarde.

Desde la oficina del primer ministro señalaron que es "otra acusación falsa".

"El primer ministro no trabajó para beneficiar a Elovitch y a Bezeq, ni por cobertura positiva ni por ninguna otra cosa", sentenció el comunicado.

Pese a los desmentidos del gobierno, estas detenciones complican más la situación política de Netanyahu.

Hace sólo dos días, la Policía recomendó al fiscal general que impute a Netanyahu en otras dos causas de corrupción, conocidas como Caso 1.000 y Caso 2.000, por cohecho, fraude y abuso de confianza.

El tercer caso, que está aún en etapa de investigación, es conocida como el Caso 4.000 o Caso Bezeq y sigue la presunta relación entre Netanyahu y el propietario de Bezeq y el sitio de noticias Walla.

La Autoridad de Valores de Israel estaba investigando el caso, pero ahora pasó a manos de la Policía y, según Haaretz, acumula pruebas más sólidas.

Este expediente tiene similitudes con el Caso 2000, en el que se sospecha que el primer ministro trató de pactar con el editor del principal diario de pago del país, Yediot Aharonot, para conseguir noticias favorables a cambio de dañar la difusión de su rival, el matutino gratuito Israel Hayom. En esta investigación, existen grabaciones de las negociaciones.

Hace tres días se divulgaron varias encuestas en Israel que revelan que la mayoría de sus ciudadanos cree que Netanyahu tiene que renunciar por los casos de corrupción.

Según un estudio del Instituto Midgam para el Canal 2 de noticias, un 48% de israelíes cree que el jefe del gobierno debe dimitir, mientras que un 36% piensa que no debe hacerlo y un 16% no sabe o no contesta.