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Las autoridades judiciales francesas entregaron a España armas, efectos y documentos incautados a la organización separatista vasca ETA en los últimos 20 años, que pueden servir para esclarecer crímenes aún sin resolver, informó hoy el Ministerio de Interior español.

El traslado del "archivo de ETA" desde París a Madrid se realizó entre el lunes y martes últimos mediante un convoy de camiones de la Guardia Civil, que viajó escoltado por una unidad del Grupo de Acción Rápida (GAR) de la fuerza de seguridad española y por una patrulla de la Gendarmería francesa.

La denominada "operación Memoria viviente" se llevó a cabo con la máxima confidencialidad, por razones de seguridad, y el material ya se encuentra almacenado y custodiado en España.

La inédita entrega cumple dos objetivos: potenciar la investigación de los crímenes de ETA sin resolver judicialmente y contribuir a dignificar la memoria de las víctimas a través del trabajo del Centro Memorial de las Víctimas Terrorismo, con sede en Vitoria, destacó Interior.

En total, el material corresponde a medio centenar de sumarios, los de mayor relevancia de los últimos años, que fueron instruidos por la justicia francesa, que ya se encuentran concluidos definitivamente.

Entre los documentos del archivo, tanto en soporte papel como en ficheros digital, los expertos esperan encontrar datos relevantes sobre el funcionamiento interno de ETA, decisiones estratégicas, autocríticas sobre la realización de atentados, datos sobre la extorsión conocida como "impuesto revolucionario", notas internas de aparatos y comandos de ETA, información sobre potenciales objetivos, entre otros.

Más de 40 mil hojas de documentos

Los analistas calculan que solo en formato papel habría más de 40.000 folios de documentación, a lo que habría que añadir los documentos en formato digital, que se estima en bastantes cientos de terabytes.

Asimismo, entre los efectos incautados se destacan más de 300 armas y piezas de armas de todo tipo (pistolas, revólveres, armas camufladas en objetos, lanzagranadas), que serán objeto de estudios balísticos para cotejarlas con atentados sin esclarecer que hayan sido cometidos en España.

La entrega del material fue fruto de un proceso de trabajo conjunto entre autoridades judiciales y los ministerios de Interior y Justicia de España y Francia, que tuvo como punto culminante, la cumbre hispano-francesa de Málaga de febrero de 2017, presidida por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el por entonces presidente francés, François Hollande, que hicieron público el acuerdo entre los dos países.

España subraya el "valor histórico" de los efectos y documentos incautados, que serán puestos a disposición del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo, con sede en Vitoria, en el País Vasco, y que funciona como "banco de la memoria" de las víctimas.

De este material, señalan las autoridades, "pueden extraerse informaciones sobre las estrategias y tácticas seguidas por ETA durante esos años que podrían desmontar parte del relato del conflicto que se pretende imponer desde aquellos que fueron protagonistas o cómplices del azote terrorista que durante tantos años padeció la sociedad española".

La organización separatista vasca escenificó su desarme unilateral e incondicional el 8 de abril de 2017, cuando entregó a las autoridades francesas la localización de ocho depósitos con 120 armas y tres toneladas de explosivos.

La entrega, de la que fueron testigos mediadores de la sociedad civil no reconocidos por las autoridades españolas, se produjo cinco años y medio después del anuncio del grupo armado del cese definitivo de la violencia. Sin embargo, ETA aún tiene pendiente su disolución definitiva.

avc 052018
capraro