Tanto en Argentina como en el mundo, el tema del acoso irrumpe en los medios y las famosas dividen sus miradas.

Las denuncias de acoso en el ambiente artístico y las posiciones encontradas de muchas mujeres al respecto son un tema actual no sólo en la Argentina, con las recientes declaraciones de Cacho Castaña o las denuncias contra Tristán o Juan Darthés, sino también en Hollywood y en Europa, donde la polémica está instalada.

Todavía resonaban las emotivas palabras de Oprah Winfrey en la noche de los Globos de Oro, la primera semana de enero, cuando actores y actrices vistieron de negro para protestar contra la desigualdad de género y los abusos sexuales en la industria, en un momento en que los cimientos de Hollywood tiemblan bajo la voz de las mujeres que los denuncian. La proclama de Winfrey tenía las trazas de los discursos que inflaman los corazones y ofrecen algo en lo que creer: "Quiero que todas las niñas que están viendo esto sepan que hay un nuevo día en el horizonte. Amanecerá y será gracias a mujeres magníficas y a hombres que van a luchar unidos para convertirse en líderes y para llegar a ese momento en que nunca haya que decir 'me too'".

Sin embargo, no todas las mujeres "famosas" coincidieron. Al poco tiempo, desde el diario francés Le Monde, un centenar de mujeres del mundo del arte, la ciencia, el periodismo y el cine francés (como la actriz Catherine Deneuve, la cantante Ingrid Caven, la escritora Catherine Millet y la cineasta Brigitte Sy) firmaban una columna posicionándose en contra del movimiento #MeToo, nacido en octubre pasado a raíz del escándalo del productor Harvey Wenstein y todos los que se destaparon después. Desde entonces, se hicieron públicos montones de casos de acoso y agresión sufridos por mujeres de todo el mundo. "#MeToo generó en la prensa y en las redes sociales una campaña de delaciones y acusaciones públicas de individuos que, sin haberles dejado la posibilidad de responder ni de defenderse, fueron puestos en el mismo nivel que agresores sexuales. Esta justicia expeditiva ya tiene víctimas, hombres sancionados en el ejercicio de su oficio, forzados a dimitir, etc., pero cuyo único error fue tocar una rodilla, tratar de robar un beso, hablar de cosas 'íntimas' durante una cena de trabajo o mandar mensajes de connotaciones sexuales a una mujer sin que la atracción fuera recíproca". Las firmantes se manifiestan en contra de lo que consideran un "puritanismo" desatado tras el aluvión de denuncias por agresión sexual.

El debate está instaladísimo. Son muchas las mujeres que se animan a dar testimonio y denunciar situaciones que vivieron como reales padecimientos, ya sea por maltrato o acosos teñidos de coqueteos. Pero no son pocas las mujeres que se paran en el lado opuesto y que, quizá con otras palabras, refieren a esas denuncias como el "puritanismo" que mencionan las francesas.

Malena Pichot, una voz crítica

La actriz y guionista Malena Pichot se convirtió en uno de los referentes del feminismo y, en las últimas horas, en una de las voces más escuchadas. "Siempre son ellos (los acosadores) los que abren la puerta, creo que están probando el límite de su impunidad". Roberto Pettinato, uno de los denunciados, calificó al movimiento como la "Gestapo (Policía secreta del nazismo) feminista".

Moria y su manera de ver y sentir

Moria Casán intervino en la polémica y fue contundente con una frase: "Me gusta que me acosen. Pero no tomo ese acoso como algo intimidante o amenazante, sino como el que me persigue, me consigue. Si alguien rompe tabúes para acercarse a mí, lo tomo como un cortejo", explicó.