Para evitar esta problemática es clave fortalecer los huesos consumiendo lácteos, fuente de calcio.

En la actualidad, una de cada tres mujeres y uno de cada cinco hombres se quiebran a causa de la osteoporosis.

Después de los 50 años, una de cada tres mujeres y uno de cada cinco hombres se quiebra a causa de la osteoporosis. En Argentina, se producen 90 fracturas de cadera por día y los pronósticos indican que esa cifra se duplicará para 2050. Hasta uno de cada cuatro de quienes la sufren muere en el transcurso de un año y aquellos que sobreviven suelen ver afectada su independencia física. Por eso, los especialistas hacen un llamado a cuidar los huesos desde edades tempranas y desalientan la adherencia a dietas que restringen el consumo de lácteos, fuente de calcio, nutriente clave para la salud ósea.

La osteoporosis es una enfermedad silenciosa por la que los huesos pierden densidad, se vuelven frágiles y, por lo tanto, se quiebran fácilmente. Un problema de la adultez (en las mujeres el riesgo se acelera luego de la menopausia), cuya prevención arranca desde el nacimiento y continúa aun después de que se alcanza el pico de masa ósea, entre los 20 y 30 años. "Una vez que termina el crecimiento, hay un período posterior en el que en el hueso se sigue depositando calcio que se guarda para la vejez. Después de esa etapa, si llevamos una dieta absolutamente carente de calcio, vamos a consumir nuestra reserva. Tarde o temprano, va a aparecer la osteopenia, la situación más avanzada que es la osteoporosis, y la más riesgosa, que es la de presentar fracturas", explicó Rosa Scuteri, presidenta de la Sociedad Argentina de Osteoporosis (SAO).

La médica nefróloga sostiene que, "pese a contar con buenos quesos, buenas vacas y buena leche", en nuestro país el consumo de calcio en la población adulta ronda el 50% del requerimiento diario. "Es muy importante educar a los niños y a los jóvenes para que consuman la cantidad adecuada de calcio (a través de leche, yogures, quesos) y que lo mantengan durante toda la vida. Para quienes tienen intolerancia a la lactosa, existen leches modificadas", comentó.

Están quienes no llegan a cubrir la ingesta recomendada por diversas razones, y ahora empezó a cobrar fuerza en algunos sectores la tendencia a eliminar por completo los lácteos de la dieta. Por tratarse de una conducta relativamente nueva, todavía no hay a nivel internacional estudios amplios que hayan medido su impacto en la salud. Pero existe preocupación en la comunidad médica. "De ninguna manera es una recomendación dejar de consumir lácteos", subrayó Scuteri.

Vegana: Son altamente negativas las dietas veganas en las que no se consumen lácteos.