Lo que comenzó como un simple control policial de tránsito terminó con una persecución por tierra y por mar que, además de las patrullas, ¡incluyó a un tiburón! El hecho ocurrió en Surf City, luego de que Zachary Kingsbury, de 20 años, fuese detenido por la Policía que en ese instante había observado un paquete sospechoso en el asiento del acompañante del auto. De inmediato, le pidieron al joven que bajara del vehículo y cuando lo hizo, sorprendió a los agentes al empezar a correr rumbo a la playa y derechito al mar, hacia donde se lanzó. Por esto a las autoridades les llevó casi tres horas capturarlo, aunque contaron con la ayuda del rey del océano. Finalmente, los guardiacostas lo atraparon y, de paso, lo salvaron del tiburón de un metro y medio de largo.

3 Las horas que este joven estuvo nadando en el mar. Más allá de sus delitos (resistencia a la autoridad y tenencia de drogas), el muchacho de 20 años sorprendió con su aguante.

Cuando el muchacho se tiró al mar, la autoridades comenzaron a seguirlo con un dron, dado que mucho más rápido de lo pensado -el joven es un experto nadador- perdieron contacto visual. Pero Zachary no paraba de nadar y el dron, al cabo de una hora, se quedó sin batería y ya no pudo seguirlo. "Después de 60 minutos, Kingsbury estaba a más de 1200 metros de la costa y la operación dejó de ser una persecución para convertirse en un operativo de rescate", dijo un comunicado de la policía de Surf City. A partir de entonces, se sumaron al trabajo la Guardia Costera de Estados Unidos, el Departamento de Bomberos de Surf City y el Departamento de Policía de North Topsail Beach, hasta que tres horas después de haber escapado de los agentes de tránsito, Kingsbury fue capturado en el acceso a la playa Wicker Avenue en North Topsail Beach por la policía del lugar.

El joven ahora está preso, acusado de resistencia a la autoridad y tenencia de drogas (metanfetaminas y marihuana). Aunque más allá de los cargos en su contra, todos siguen asombrados de su capacidad para nadar. Y de su suerte, porque en vez de la Policía lo pudo haber agarrado el tiburón.

Con humor

Una huida que no fue tragedia y que tomaron a gracia

Si bien el hecho delictivo es claro y contundente, también lo es el serio riesgo de vida que corrió este joven de 20 años llamado Zachary Kingsbury. Por más experto nadador que fuera, su actitud de lanzarse al océano y seguir a pulmón su huida fue realmente peligrosa. Ni hablar de la inesperada aparición del tiburón, que tranquilamente pudo haberlo hecho su cena. Sin embargo, quizá como la historia no terminó en tragedia, los medios de comunicación y especialmente las redes sociales se tomaron a gracia los resultados de este escape de ciencia ficción. "Me habría ahogado en 10 minutos: el tipo es un animal", escribió el periodista Arturo Cuellar Amanda Espinoza.