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En 2012 los usaba el 24% de la población, y a fin de 2016, el 67%. La cámara y el despertador, entre las funciones preferidas.

Los avances en el campo de la miniaturización permitieron que en la actualidad casi todos puedan llevar una computadora personal en el bolsillo conectada en todo momento a las redes de Internet. En los últimos cuatro años se triplicó la cantidad de argentinos que portan un teléfono inteligente. Esta expansión incluye todos los niveles demográficos.

En 2012, un 24% de los consumidores locales tenía un smartphone. Cuatro años más tarde, esta cifra llegó al 67%. El estudio Google Consumer Barometer, hecho en colaboración con Kantar TNS, surge a partir de encuestas a más de 625 mil usuarios en 40 países durante cinco años.

"En los últimos años, el smartphone se convirtió en uno de los dispositivos primarios de la vida de las personas. En Argentina, el 67% de quienes acceden a Internet lo hacen desde dispositivos móviles y el 63% navega a diario. Al mismo tiempo, la gente está utilizando más dispositivos que nunca. En 2012, le preguntamos a los argentinos si utilizaba teléfonos inteligentes, tabletas y computadoras. En aquel momento, el 43% usaba alguno de estos dispositivos, el 18% señaló que utilizaba dos, y ninguno había afirmado que utilizaba los tres. Cuatro años más tarde, 7% de las personas utiliza los tres", indica Matías Fuentes, responsable de comunicación de producto de Google Argentina.

La adopción masiva de líneas móviles, implica también que un mayor número de personas está conectado durante todo el día con su propia computadora de bolsillo. El porcentaje sube al 88% entre los que tienen 25 y 34 años y baja al 30% entre quienes superan los 55. Sin embrago, en este último segmento, el crecimiento en 4 años se quintuplicó. Mientras que en 2012 apenas un 6% manejaba un smartphone, en 2016 el porcentaje trepó al 30.

La segunda pantalla es ya muy habitual en todos los mercados y grupos de edad. Incluso entre la población mayor de 55 años, 4 de cada 10 personas utilizan Internet mientras ven la televisión.

"El impacto que consigue la tecnología implica también un cambio en el paradigma de la comunicación ya que en estos años, el mundo fue mutando a un estado de movilidad. En este avance, además del teléfono, hay otras pantallas implicadas. En promedio estamos 7 horas conectados a Internet. La mitad desde el celular y la otra parte desde una computadora. Para buscar nuevos contenidos, el teléfono se utiliza mucho mientras se mira la televisión, para comentar lo que está sucediendo. Y si bien la TV sigue siendo masiva, el nivel de atención que se le da es menor, porque está compartiendo su espacio con otros dispositivos", explica Mercedes Ruiz Barrio, directora en nuevos desarrollos de TNS.

En la actualidad, las propiedades del smartphone se expandieron de forma tentacular sobre la vida cotidiana. Estos dispositivos, que arrancan en los $ 2.000 y llegan a superar los $ 20.000, permiten compartir una foto con familiares y amigos, leer las noticias, hacer compras, acceder a transmisiones en vivo y utilizar el sistema de posicionamiento para conocer el mundo que rodea a cada ubicación.

n cuanto a los usos más corrientes, aunque resulte poco original, el más extendido entre los argentinos, según refleja la encuesta, es consultar la hora. Hay un 71% que eligen esta opción, seguido por tomar fotos con un 70% y con un 69% están quienes lo aprovechan como un reloj despertador. Además, el 58% lo emplea para escuchar música y el 46% para consultar datos del clima.

En el mundo, para la mitad de los usuarios de smartphones, su dispositivo es el más utilizado a la hora de escuchar música, aunque con una importante diferencia generacional. Prácticamente 2 de cada 3 usuarios menores de 25 años utilizan principalmente el teléfono inteligente para escuchar música, frente a tan solo 1 de cada 4 usuarios mayores de 55 años.